Movimiento sonoro continuo

Por Juan Almará. Fotos de Ana Paula Ponce.

La música santafesina Candela Fernández presenta Fauna, su primera aventura solista.

“Mudar es viajar / fluir el agua / volar / limpiando, purificar”, dice Candela Fernandez en “Mudanza” mientras su voz representa esa travesía, flotando entre el pulso humano y la búsqueda electrónica. Esta canción integra Fauna, el primer trabajo solista de Candela, cantante, guitarrista y compositora santafesina que comenzó su carrera liderando Majuma, proyecto con el que editó un EP en 2015.

Foto de Ana Paula Ponce.

Luego de esa primera incursión, con la que obtuvo una mención en la Bienal de Arte Joven de la UNL en 2016, se lanzó sola a los escenarios, con la guitarra y la loopera como sus artesanales armas. Un amplio recorrido la llevó a compartir shows junto a referentes nacionales como Julieta Laso y Marilina Bertoldi, entre otras. El resultado de ese nutrido camino que se inició hace más de seis años, son las cuatro pistas que integran Fauna. La obra contó con la producción de Franco Bongionanni (integrante de Barro, Paquito, arreglador y creador de música para producciones escénicas y audiovisuales) que también sumó guitarras, coros, programaciones y sintetizadores y la presencia de Juan José Mulé en bajo y Valentín Gatti en batería y percusiones.

Fauna propone un horizonte innovador de sonoridades, donde confluyen desde el beat maquinal a guitarras acústicas y eléctricas, pasando por una sección de vientos. Esa instrumentación variada se refleja también en los géneros en los que Candela indaga: pop electrónico, fusión, cumbia con aires folclóricos y una baguala-rock. Esa amplia variedad reconoce influencias de todo tipo, entre las que se destacan referentes actuales como Lucy Patané y Mon Laferte. Fauna está en constante movimiento. Los cuatro tracks llevan como eje el desplazamiento, la apertura de nuevos caminos, tanto personales como universales. En ese sentido, en “Fauna” (el tema) se funden guitarras y percusiones con programaciones y sintetizadores. La canción navega en ese denso mar, a la vez que Candela afirma “esta fauna alborotada /te inundó la boca / de silvestres nuevas formas”. A medida que crece en intensidad, se inunda de ruidos y latidos digitales que dejan paso a un estribillo cargado de melodía en el que Candela sentencia: “no sabes qué hacer con la fauna / ahora no sabés qué hacer con la fauna”. Acerca de la letra, su autora afirmó que refiere “a la forma en que el feminismo irrumpió en mi vida y cómo atravesó la cotidianeidad y las calles”.

Foto de Ana Paula Ponce

De entrada, “Madrecita” invita a bailar. El relato de un encuentro sentimental en un mercado de Cusco, se enriquece con una potente sección de metales ejecutada por Agustina Cortés, Nico Serrano y Guillermo Almirón (saxo, trompeta y trombón respectivamente). La cumbia y el carnavalito se mezclan en la auténtica experiencia sensorial que propone la letra: “entre flores amarillas yo vi tus frutas encendidas“ o “ay mi cholita me llevo tus callecitas / combino pa’ mi sopita el choclo y la mantequita”. En “Mudanza”, se retrata un alejamiento casi necesario: moverse para cambiar, mutar casi como un movimiento natural del ser humano: “mudo mi creencia y transmuto en tus ojos”, reflexiona. La cadencia de los versos y su particular forma de estirar cada palabra, la convierte en un paseo onírico, elevado por el personal aporte de la invitada Cintia Bertolino. “Baguala” marca el fin del EP. Valiéndose de su voz, Candela sostiene emotivamente las primeras líneas, a la vez que evoca el espíritu sagrado del género que da nombre al tema. La instrumentación asoma de forma progresiva, hasta transformar el ejercicio folclórico en una canción rockera, acentuada por la batería de Gatti. Nuevamente la idea de cambio sobrevuela la composición: “una cruz grita mi nombre / hoy renacerá”.

A través de una producción detallada y comprometida, Candela Fernández da forma en Fauna a una larga temporada de experiencias grupales y en solitario. La calidad y precisión de los arreglos muestra la dedicación brindada al trabajo que, a la vez, deja la puerta abierta a esperadas y nuevas metamorfosis.